Noticias

Un sentido y profundo homenaje a los padres

Desde la Real Federación de Golf de Madrid queremos rendir un profundo homenaje a los padres que, día a día, fin de semana tras fin de semana, acompañan a sus hijos a competir, a jugar, a divertirse y a crecer en valores.

Los padres de Valvanuz de Blas Palencia

Los abnegados padres saben que con el golf, están dotando a sus hijos de varios elementos vitales para su futuro: la conciencia de que existen reglas, el respeto por el adversario -en el golf y en la vida siempre habrá alguien más listo que tú- y acostumbrarlos a encajar victorias y derrotas con naturalidad. Con elegancia. Y sin más presiones que su propio juego.

Los padres  quieren lo mejor para sus hijos, que se diviertan, que mejoren y si ganan mejor que mejor. Los niños quieren jugar lo mejor posible y pasar un buen día de golf junto a sus amigos y nosotros como Federación, sólo queremos poner los medios necesarios para que eso ocurra. 

Que las familias compartan partidos de golf con sus hijos es estupendo y necesario  para su aprendizaje, pero a la hora de competir, los niños tienen que hacerlo con otros de su rango de edad, sin necesidad de consejos de última hora o presión extra por parte de los que les quieren. 

Los niños y niñas que comienzan a competir tienen que hacerlo solos, tomar decisiones por ellos mismos, acertar,  equivocarse de vez en cuando y saber asumirlo como en la vida misma. Tienen que divertirse y aprender a competir con sus compañeros de partido. Con chicos y chicas de su edad.

Gracias padres; vosotros sois el semillero de la cantera madrileña.

Compartir en

Más noticias

La vida no es durar, la vida es vivir

En 2030, una de cada seis personas tendrá más de sesenta años y, en 2050, esta cifra se habrá multiplicado. Es verd...

Las Rozas Village apuesta por el golf

Las Rozas Village, un centro comercial de lujo al aire libre y la Asociación de Campos de Golf de Madrid (ACGM) fir...

El juego está en tu interior

Uno de los grandes retos del golf es que no te permite excusas, no jugamos contra otros, sino contra nosotros mismo...