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Un deporte familiar e intergeneracional

El golf es un deporte para todos, capaz de poder unir en un mismo campo a un padre, con su hijo y con el abuelo.

Padre e hija

El golf es un modelo ejemplar de convivencia donde es posible que abuelos, hijos y nietos participen de la misma actividad deportiva, convirtiendo al golf en un deporte único. 


Al golf se puede jugar sólo, en familia, con amigos y hasta una edad muy tardía. La grandeza de este deporte es que se puede practicar desde los 4 hasta los 100 años. Puede ser un deporte de alta competición o un pasatiempo sano. 


Si se comienza a practicar desde pequeño, puede convertirse en un deporte de alta competición y quién sabe si en un modo de ganarse la vida en el futuro. El deporte no solo es bueno para la salud física del niño como también para su salud mental. Le ayudará a tener más confianza en sí mismo, a relacionarse mejor con los demás, y como no a divertirse mientras aprende.


Un niño familiarizado con este juego -hay conexión directa entre la lógica del golf y la lógica matemática- mejora su capacidad intelectual y también su comprensión vital, pues el recorrido ayuda a interpretar signos, asociarlos y sacar conclusiones.


Y los senior cada vez son más los que se acercan a este deporte. A la edad donde las responsabilidades laborales son menores o se ha llegado al “júbilo” de jubilarse, el golf es un pasatiempo ideal. Se hace deporte, sin sobresaltos ni enormes esfuerzos, se pasea por parajes maravillosos, donde naturaleza y fauna se funden en agradables mañanas o tardes, se crean relaciones con otras personas y quién sabe si una buenísima amistad…


Algunos señalan que el golf es como un gimnasio para las neuronas y las emociones de quienes ocupan o quieren ocupar posiciones directivas. 


Es más fácil inculcar hábitos saludables a edades tempranas que eliminar hábitos malos o autodestructivos en la edad adulta. Sedentarismo, tabaquismo, sobrepeso, inadecuada alimentación y otras variables están presentes en la génesis y desarrollo de las llamadas enfermedades degenerativas, que se asocian a los males del mundo desarrollado: arteriosclerosis, artrosis, diabetes tipo II, etc…


Estas patologías, aunque se manifiestan en la edad adulta, comienzan a gestarse en la infancia. Y es entonces cuando se pueden comenzar a prevenir, entre otras maneras, practicando deporte. El golf también ayuda a combatir y ralentizar enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson.


Golf para toda la familia.

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