La práctica del golf continuada hace que aumenten las cuatro hormonas de la felicidad (dopamina, oxitocina, serotonina y endorfina). El golf puede convertirse en un laboratorio químico para nuestro bienestar, el hecho de que una actividad al aire libre pueda activar lo que algunos llaman el "cuarteto de la felicidad".
Cuatro amigos posando antes de jugar
El marcador no es un mero testigo, sino un pilar fundamental del juego
La industria del golf es, a menudo, una gran desconocida. Por falta de información, en ocasiones es poco valorada o...
De las treinta golfistas madrileñas que han participado en la Copa de Andalucía Femenina, Ángela Revuelta ha termin...