72 golpes, par del campo, han sido suficientes para que Sebastián García haya asegurado su presencia en el torneo checo durante el fin de semana. Con un global de 142 impactos (-2) el golfista de El Robledal ha conseguido eludir con solvencia la criba que se fijó al par.
72 golpes, par del campo, han sido suficientes para que Sebastián García haya asegurado su presencia en el torneo checo durante el fin de semana. Con un global de 142 impactos (-2) el golfista de El Robledal ha conseguido eludir con solvencia la criba que se fijó al par.
Aun así, las cosas no resultaron fáciles para García que se metía en líos desde muy temprano, desde el hoyo 2 donde se veía obligado a escribir el primero de los cuatro bogeys que firmaba antes del 9. Por si fuera poco, el hoyo 12 volvía a esperarle para ponerle una cruel zancadilla que se materializaba en un triple bogey.
Pero a grandes males, grandes remedios. Si el campo le arrebataba tres golpes, el madrileño tiró de casta para recuperarlos con creces. Cuatro birdies, en los siguientes
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