Ante un mundo cada vez más sumergido en la fugacidad de lo digital, las “experiencias”, como un partido de golf, se acercan a lo eterno, como un susurro tangible que nos conecta con la humanidad. Lo analógico frente a lo digital. Ambos juntos pueden sumar si no intentan restarse.
Cuando llueve y hace sol, sale el arco del Señor
Un informe de EY, con el golf como caso de estudio, estima que la rebaja no restaría recaudación
La universidad celebrará una jornada de puertas abiertas el próximo 17 de octubre en su campus de Madrid, donde dar...
Alejandro Durrels y José María García Soisa firmaron dos hoyos en 1 seguidos en el mismo hoyo y en el mismo partido