Ante un mundo cada vez más sumergido en la fugacidad de lo digital, las “experiencias”, como un partido de golf, se acercan a lo eterno, como un susurro tangible que nos conecta con la humanidad. Lo analógico frente a lo digital. Ambos juntos pueden sumar si no intentan restarse.
Cuando llueve y hace sol, sale el arco del Señor
En 2030, una de cada seis personas tendrá más de sesenta años y, en 2050, esta cifra se habrá multiplicado. Es verd...
Las Rozas Village, un centro comercial de lujo al aire libre y la Asociación de Campos de Golf de Madrid (ACGM) fir...
Uno de los grandes retos del golf es que no te permite excusas, no jugamos contra otros, sino contra nosotros mismo...