Su última ronda le permitió restar un golpe al global de los cuatro días Aunque la mejoría llegó demasiado tarde, los 69 golpes de hoy dejan al madrileño con mejor sabor de boca, agridulce quizás, pero suficiente
Aunque la mejoría llegó demasiado tarde, los 69 golpes de hoy dejan al madrileño con mejor sabor de boca, agridulce quizás, pero suficiente para olvidar el mal inicio de semana.
Sin posibilidades de alcanzar los primeros puestos de la clasificación en Durban, a Gonzalo le quedaba el quitarse la espinita con un campo que no quiso respetarle en los primeros compases del torneo. Esta vez, con menos apuntes en su tarjeta, el madrileño demostró más efectividad.
La primera alegría llegaba gracias a un solitario birdie en el hoyo cuatro que desaparecería de la pizarra por culpa del bogey con el que le sorprendía el hoyo 10. Otra vez en tablas con el campo había que volver a empezar y lo mejor era coger carrerilla.
Después de tres pares consecutivos, en el 14 le esperaba un merecido eagle. Curiosamente en este hoyo el de Puerta de Hierro realizó todas las anotaciones posibles: birdie, par y bogey, respectivamente. El remate llegaba en el 18, el birdie que le servía para poner su marcador bajo par y terminar empatado en decimo novena posición.
Una circular imprescindible para todos los que participan en competiciones en el extranjero.
Traca final del golf madrileño juvenil en el RCG de La Moraleja, rebautizado con el nombre de una persona muy espec...