Con siete semanas por delante para intentar mantener su puesto en el PGA Tour, Gonzalo Fernández Castaño tiene que tirar de paciencia. Una virtud que a veces no es fácil de exhibir. Sobre todo, cuando la necesidad aprieta.
Con siete semanas por delante para intentar mantener su puesto en el PGA Tour, Gonzalo Fernández Castaño tiene que tirar de paciencia. Una virtud que a veces no es fácil de exhibir. Sobre todo, cuando la necesidad aprieta.
Sin embargo, Gonzalo es un hombre que sabe convivir con la dificultad, que sabe que la precipitación no es buena y que su objetivo debe centrarse en pasar cortes para afianzarse en un tour del que no quiere salir. Por el momento las sensaciones son buenas. Una vuelta al par para inaugurar el Byron Nelson, el primer asalto en su particular lucha por la permanencia, no es un mal resultado. Al contrario, deja margen para mejorar.
Ese debe ser precisamente el siguiente paso del madrileño, que necesita minimizar los errores –hoy firmó tres- para sacar rendimiento a los golpes que sea capaz de arrancarle al TPC Four Season Resort, el campo tejano donde se juega el PGA Tour esta semana.
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