Cada día hay más seguidores del Hickory, un modo de preservar la estética tradicional del golf, donde usan materiales y ropas anteriores a 1935. A 30 kilómetros de Edimburgo se está desarrollando la decimoquinta edición del World Hickory Open, un torneo que quiere preservar la estética tradicional del golf. Fundado el 15 de septiembre del 2005, cada día atrae a más jugadores que buscan la pureza del golf. Y hasta Escocia han viajado Fredy Lilly, director técnico de los equipos de la Federación de Golf de Madrid, Miguel Carrasco, entrenador y Andrés Navarro, profesional de La Dehesa, para competir en este torneo tan especial, batiéndose “el cobre y las maderas” para llegar al podio de ganadores.
Cada día hay más seguidores del Hickory, un modo de preservar la estética tradicional del golf, donde usan materiales y ropas anteriores a 1935.
A 30 kilómetros de Edimburgo se está desarrollando la decimoquinta edición del World Hickory Open, un torneo que quiere preservar la estética tradicional del golf. Fundado el 15 de septiembre del 2005, cada día atrae a más jugadores que buscan la pureza del golf. Y hasta Escocia han viajado Fredy Lilly, director técnico de los equipos de la Federación de Golf de Madrid, Miguel Carrasco, entrenador y Andrés Navarro, profesional de La Dehesa, para competir en este torneo tan especial, batiéndose “el cobre y las maderas” para llegar al podio de ganadores.
El domingo 20 de octubre fueron recibidos con un cocktail de bienvenida y la competición finalizará el jueves 24 de octubre.
Después de la primera jornada en el mítico campo de Kilspindie, y con una dura batalla contra el viento y el frío, Miguel Carrasco se colocaba en las primeras posiciones.
Andrés Navarro y Freddy Lilly, aunque algo distanciados del liderazgo, prometen mañana remontar puestos en la clasificación.
El segundo día se juega en el campo de Gullane sede del Scottish Open), y las condiciones de viento parecen ser las mismas que hoy, con rachas de 40 km hora y frío intenso. El juego comienza al filo de las 9 y las estacas estarán preparadas.
Los participantes tienen que utilizar palos, bolsas, bolas y ropas anteriores a 1935, hoy en día casi una hazaña, no sólo por encontrar el material sino por jugar con palos de golf de madera.
Kilspindie es uno de los campos con más raigambre del mundo, un bellísimo recorrido de links, con sólo un par 5 y un par 3. es una joya escondida y es un verdadero examen para los jugadores que se atreven a retar el campo en días de viento.
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