Muy difícil tiene que estar el campo en el Senior PGA Championship cuando sólo un jugador, el japonés Kuramoto, ha conseguido bajar del par en la primera jornada. Ese único golpe que el nipón era capaz de arrancar al Pete Dye Course da una idea del calvario por el que tuvieron que pasar Santi Luna y Miguel Ángel Martín.
Muy difícil tiene que estar el campo en el Senior PGA Championship cuando sólo un jugador, el japonés Kuramoto, ha conseguido bajar del par en la primera jornada. Ese único golpe que el nipón era capaz de arrancar al Pete Dye Course da una idea del calvario por el que tuvieron que pasar Santi Luna y Miguel Ángel Martín.
Martín fue el primero de los dos madrileños en salir al campo. Tras un tranquilo par en el 10, su primer hoyo, llegaba el infierno para Miguel Ángel a quien le caían seis bogeys en los siguientes ocho hoyos, cuatro de ellos consecutivos entre en el 14 y el 17, saldando sus primeros nueve con 42 golpes. Ya en la segunda vuelta, y a pesar de un nuevo bogey en el hoyo 2, Martín encontró la forma de rebajar dos golpes gracias a los birdies del 4 y del 5, aunque acabaría completando su primera cartulina con bogey en el último hoyo para un total de 78 golpes.
Para Luna los problemas llegarían en la segunda mitad del día. Si bien es cierto que el comienzo no fue el más afortunado, dos bogeys en los dos primeros hoyos y uno doble en el 6, en los segundos nueve el recorrido no le dio tregua al madrileño que, cada vez que arrancaba un golpe al campo, este se le replicaba sumando varios golpes a su tarjeta. Al birdie del 12 le contestaba con tres bogeys seguidos y al del 16 le respondía con doble bogey al 17. Sólo el 18 ofreció un momento de paz para Luna que terminó sellando la ronda inaugural con 80 impactos.
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