Se cumple el axioma de que el golf no tiene edad para disfrutarlo. Y la práctica de este deporte, además de mejorar la calidad de vida de los que o practican, también ayuda a combatir y ralentizar enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson.
Tee de salida en La Dehesa
El marcador no es un mero testigo, sino un pilar fundamental del juego
La práctica del golf continuada hace que aumenten las cuatro hormonas de la felicidad (dopamina, oxitocina, seroton...
La industria del golf es, a menudo, una gran desconocida. Por falta de información, en ocasiones es poco valorada o...