Cierra los ojos e imagina un lugar bajo el sol, mecido por la brisa, verde de verdes, el piar de pájaros, ardillas correteando, sosiego, armonía, paz, competición (con uno mismo) y como techo, el cielo azul madrileño. Ningún otro cielo quiso nacer fuera de aquí y dicen que Velázquez lo añadió a su paleta de colores para la pintura universal.
Panorámica del campo Lomas-Bosque
El golf madrileño estará ampliamente representado en la 44ª edición del Campeonato de España Interclubes Infantil, ...