Cierra los ojos e imagina un lugar bajo el sol, mecido por la brisa, verde de verdes, el piar de pájaros, ardillas correteando, sosiego, armonía, paz, competición (con uno mismo) y como techo, el cielo azul madrileño. Ningún otro cielo quiso nacer fuera de aquí y dicen que Velázquez lo añadió a su paleta de colores para la pintura universal.
Panorámica del campo Lomas-Bosque
En 2030, una de cada seis personas tendrá más de sesenta años y, en 2050, esta cifra se habrá multiplicado. Es verd...
Las Rozas Village, un centro comercial de lujo al aire libre y la Asociación de Campos de Golf de Madrid (ACGM) fir...
Uno de los grandes retos del golf es que no te permite excusas, no jugamos contra otros, sino contra nosotros mismo...