Cierra los ojos e imagina un lugar bajo el sol, mecido por la brisa, verde de verdes, el piar de pájaros, ardillas correteando, sosiego, armonía, paz, competición (con uno mismo) y como techo, el cielo azul madrileño. Ningún otro cielo quiso nacer fuera de aquí y dicen que Velázquez lo añadió a su paleta de colores para la pintura universal.
Panorámica del campo Lomas-Bosque
Un informe de EY, con el golf como caso de estudio, estima que la rebaja no restaría recaudación
La universidad celebrará una jornada de puertas abiertas el próximo 17 de octubre en su campus de Madrid, donde dar...
Alejandro Durrels y José María García Soisa firmaron dos hoyos en 1 seguidos en el mismo hoyo y en el mismo partido