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Desmontando mitos sobre el agua y los campos de golf

La industria del golf está muy concienciada con el consumo eficiente del agua, la reutilización y la escasez del recurso. Evitemos un debate demagógico no basado en datos reales. Se utiliza agua regenerada no potable.

Gotas de rocío

Con los pantanos en España por debajo del 50% de su capacidad por primera vez desde 1995, se han encendido las alarmas en muchos sectores y los responsables públicos empiezan a buscar dónde recortar el consumo de agua y dar ejemplo a la sociedad. 
El consumo de agua en los campos de golf de Madrid es de unos 8 hectómetros cúbicos al año. El riego de los campos no se realiza con agua potable. Siempre se utilizan aguas regeneradas, aguas subterráneas y, en escasas ocasiones, derivaciones de aguas superficiales. Los campos de golf gestionados adecuadamente se riegan con agua recuperada procedente de Estaciones Depuradas de Aguas Residuales que son aptas para este uso. 
Este tipo de actuaciones, entre otras muchas, son las responsables de que el golf en la Comunidad de Madrid está reduciendo año tras año el consumo de agua en sus instalaciones. Existe una red de cerca de 500 kilómetros y 35 depósitos que hacen posible la distribución del uso de agua regenerada.

Los campos madrileños de golf son el primer cliente del Canal de Isabel II de agua regenerada, representando el primer consumidor privado de este tipo de aguas de la Comunidad.
El uso mayoritario de hierbas resistentes al estiaje en los campos de golf madrileños viene a corroborar la importancia que otorgan los clubes a la gestión eficiente del agua. Variedades de césped resistente a la sequía y aguas regeneradas, son norma en los campos de golf de Madrid, así como el uso de especies autóctonas de hierba. 
Cada vez más clubes optan por plantar este tipo de céspedes en sus campos y emplear especies autóctonas para realizar replanteos. Gracias a la ingeniería genética se han conseguido variedades de césped muy resistentes a la sequía, lo que reduce las necesidades de agua.
Más del 70% de los campos emplea en algún lugar de su superficie de juego variedades de césped resistentes a la sequía, lo que redunda en una reducción de las exigencias hídricas de la instalación. El 88,9% de los campos que emplean este tipo de variedades vegetales lo hacen en el rough, eliminando así la necesidad de regar en una de las zonas más extensas del campo.
En cuanto al uso de fertilizantes y fitosanitarios hay que decir que los fertilizantes utilizados son de liberación lenta que minimizan el riesgo de pérdidas por lavado y los fitosanitarios empleados son de baja toxicidad.

Larga vida al golf.



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