“Esto es golf. Ni más, ni menos. Un putt te mete dentro o te saca fuera de un major”. Así resume Patricia Sanz, sin paños calientes, la previa del US Open que disputó a principios de semana en Buckinghamshire. Fue algo así como la Ley de Murphy a 36 hoyos. Estuvo muy cerca de meterse, disputó el desempate, pero finalmente se quedó fuera en el primer hoyo del playoff. Fue una lucha contra los elementos, recuerda la madrileña del RACE.
“La primera mala noticia que recibimos es cuando terminamos los primeros 18 hoyos. Nos comentan que las plazas disponibles son cinco. Fue un mazazo en toda regla. El cupo se establece según el ranking mundial de las competidoras y yo estaba convencida de que el nivel este año era más alto que en 2014, cuando se repartieron ocho invitaciones. Yo esperaba que fueran alrededor de diez y la verdad es que me sentó fatal. Si hubiera sido así, hoy estaría clasificada para el US Open”, explica con resignación.
En cualquier caso, Patricia no volvió la cara a la pelea. Más bien al contrario, apretó más aún los dientes y se lanzó a cumplir una gesta. Firmó un vueltón sensacional en los segundos 18 hoyos y consiguió empatar en la cuarta posición. Estaban cinco jugadoras igualadas y había que jugar un desempate por dos plazas. “Yo acabé antes y tuve que esperar a que se supieran todos los resultados y después, algo que no entendí muy bien, se decidió hacer la ceremonia de premios para las tres primeras, ya clasificadas, antes del playoff, así que estuvimos como unas dos horas esperando para jugar el desempate muertas de frío. Por mucho que calientes y trates de mantenerte activa, allí es imposible”, señala Patricia.
A la mayor de las hermanas Sanz se le escapó el tren en el primer hoyo de desempate, al cometer bogey en un par 3. En ese momento, no hizo otra cosa sino acordarse del putt de dos metros que tiró en el hoyo 18 para birdie y meterse directa en el US Open y que se marchó lamiendo el borde. Una lástima. Siempre esa delgada línea que hay en golf. Sea como fuera, esta previa, pese a la decepción final, es un impulso para Patricia. “Tengo más confianza este año y estoy jugando mucho mejor. Me deja mal sabor de boca el final, pero estoy contenta con el rendimiento”, señala.
De todos modos, y pese a su juventud, Sanz tiene la experiencia y madurez suficientes como para echarla al suelo cuando se trata de evaluar estados de forma. “Me encuentro muy bien ahora, pero esto es golf y lo que hoy va bien de repente mañana te caes de boca al suelo, así que prudencia y a seguir trabajando”, afirma. De eso, de trabajo, no va a faltar. Los próximos compromisos de Patricia son la previa del Evian Championship, a principios de junio y después el Deloitte de Holanda, prueba del Ladies European Tour.
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