Notar la brisa y el sol en la cara mientras recorres los casi 10 kilómetros que se pasean en un campo de 18 hoyos no tiene parangón. Sentir el poder del drive entre los dedos y lanzar la bola lejos, muy lejos, para luego acercarla con precisión milimétrica al green, evoca una sensación cercana a la ingravidez, a un breve y sublime vuelo.
Nubes rampando por el campo de golf
La compañía busca perfiles apasionados por el golf que quieran desarrollar su carrera en un proyecto innovador y en...
Pablo Ereño, Juan Salama, Alejandro Aguilera, Jaime Montojo, Luis Masaveu, Blanca Fernández, Luna Sobrón, Harang Le...
La madrileña será la única española seleccionada para integrar el combinado europeo y, además, la única jugadora qu...