Notar la brisa y el sol en la cara mientras recorres los casi 10 kilómetros que se pasean en un campo de 18 hoyos no tiene parangón. Sentir el poder del drive entre los dedos y lanzar la bola lejos, muy lejos, para luego acercarla con precisión milimétrica al green, evoca una sensación cercana a la ingravidez, a un breve y sublime vuelo.
Nubes rampando por el campo de golf
Golf El Encín lanza una promoción irresistible para este mes de agosto: juega en su prestigioso campo a prácticamen...
Morcillo y Miguel, los pioneros madrileños del Open Championship
Nueva convocatoria al Examen de Árbitros de la RFGM. Mañana se abre el plazo de inscripción.