Aún conociendo la capacidad de algunos jugadores por reinventarse así mismos, hay gestas que no dejan de sorprender. Ese ha sido hoy el caso de Sebastián García, que a punto estuvo de convertirse en el segundo español en inscribir su nombre en el palmarés del Swiss Challenge, quince años después, tras terminar el torneo cuarto gracias a una ronda final de 64 golpes.
Aún conociendo la capacidad de algunos jugadores por reinventarse así mismos, hay gestas que no dejan de sorprender. Ese ha sido hoy el caso de Sebastián García, que a punto estuvo de convertirse en el segundo español en inscribir su nombre en el palmarés del Swiss Challenge, quince años después, tras terminar el torneo cuarto gracias a una ronda final de 64 golpes.
Lo cierto es que ayer no dábamos mucho por ver a Sebas ni siquiera cerca del podio, pero hoy el de El Robledal nos ha hecho soñar. Su magnífico arranque con tres birdies y un eagle cuando tan sólo habían transcurrido cinco hoyos, le metían directamente en las apuestas.
Con todos sus seguidores pegados al livescoring del Challenge Tour, el madrileño se marcó seis hoyos ‘al trantrán’, que dirían los aficionados al mus. Hasta el hoyo 12 marchó hilando un par tras otro hasta que en ese duodécimo llegó el primer birdie de la segunda vuelta que cerraba restando sendos golpes en el 17 y el 18. Sólo un bogey, el del 14, empañó la que fue, a pesar de todo, la mejor vuelta de la semana.
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