El primer intento de Pedro Oriol sobre el recorrido belga donde se disputa el Belgian Knockout ha sido todo menos un paseo. Si bien es cierto que las cosas empezaron de maravilla para el madrileño, ya en el hoyo 3 le quedó claro que iba a tener que trabajar, y mucho, para salir de esos dieciocho hoyos con el menor daño posible.
El primer intento de Pedro Oriol sobre el recorrido belga donde se disputa el Belgian Knockout ha sido todo menos un paseo. Si bien es cierto que las cosas empezaron de maravilla para el madrileño, ya en el hoyo 3 le quedó claro que iba a tener que trabajar, y mucho, para salir de esos dieciocho hoyos con el menor daño posible.
La verdad es que el esfuerzo valió la pena para minimizar el daño. El doble bogey del hoyo 3 invalidaba los dos birdies con los que había arrancado el día, pero aún le quedaba resuello para rematar el cuarto hoyo restando un golpe.
Lamentablemenbte el Rinkven International Golf Club ha salido contestón y castigó al madrileño con tres bogeys, consecutivos, entre los hoyos 6 y 8. Así las cosas, con dos golpes en su contra, Pedro se lanzó a la segunda vuelta con obligación de quitarse ese lastre, objetivo que cumplió con los birdies del 11 y del 16.
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