El Golf Costa Adeje, donde se está celebrando esta semana el Tenerife Open de España, tiene seis pares 5. Esto es, con dos rondas del torneo consumidas las jugadoras ya han afrontado doce pares 5, hoyos que normalmente son considerados de recuperación y hasta desahogo (aunque no sempre sea así)…
El Golf Costa Adeje, donde se está celebrando esta semana el Tenerife Open de España, tiene seis pares 5. Esto es, con dos rondas del torneo consumidas las jugadoras ya han afrontado doce pares 5, hoyos que normalmente son considerados de recuperación y hasta desahogo (aunque no sempre sea así)…
Pues bien, ¿qué podría pensarse de una jugadora amateur de veinte años como Luna Sobrón, que acudía invitada y con toda la ilusión del mundo a disputar el Abierto de su país, y que en doce pares 5, después de dos jornadas, arroja un registro de +1 en estos doce hoyos?
Cabría pensar, de entrada, que no le ha ido muy bien, sobre todo si tenemos en cuenta que este viernes no ha dejado de soplar un viento intenso durante todas las horas de juego.
Sin embargo, Luna ha pasado el corte y además lo ha hecho sin apuros, después de entregar dos tarjetas de 73 golpes, para un total de +2 (el corte se situaba finalmente en +4). Es el segundo que pasa como amateur en un torneo profesional, pero de largo el más importante.
A esta joven jugadora, balear de nacimiento y madrileña de adopción (juega desde hace cinco años por la Federación de Madrid), no obstante, tampoco parecía sorprenderle demasiado el logro. Al menos, ella había aterrizado en Tenerife con un objetivo ambicioso. “Vine con la idea de pasar el corte porque estaba jugando muy bien. Ahora sí que voy a jugar tranquila durante el fin de semana”, explicaba.
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