El miedo “per se” no es malo, como todas las emociones, es una reacción natural que, en pequeñas dosis, ayuda a concentrarse y a mantener el cuerpo ágil y la mente activa, vital para jugar al golf. Nuestro cerebro nos prepara para huir o luchar.
Jugando en Villa del Escorial
En 2030, una de cada seis personas tendrá más de sesenta años y, en 2050, esta cifra se habrá multiplicado. Es verd...
Las Rozas Village, un centro comercial de lujo al aire libre y la Asociación de Campos de Golf de Madrid (ACGM) fir...
Uno de los grandes retos del golf es que no te permite excusas, no jugamos contra otros, sino contra nosotros mismo...