¿Quiere usted jugar al golf en los días más crudos del verano? No se preocupe, adelante, se puede, aunque tome estas precauciones que nos explican los profesionales Nacho Elvira y Borja Virto desde el auténtico desierto.
La gran final del Challenge Tour se está celebrando, como saben, en Almouj Golf, un recorrido de Greg Norman situado al pie del mar Arábigo, en la ciudad de Muscat, capital de Omán. Esto, como podrán imaginarse, es desierto puro, así que calor hay un rato. Hoy se disputaba la segunda ronda y el viento, esa agradable brisilla marina que nos ha venido acompañando simpáticamente durante los días de práctica y en la primera jornada, ha decidido tomarse el día libre. Conclusión: calor como si no hubiera mañana. Más de uno se pellizcaba a las ocho de la mañana: “pero si esto es ahora, que vendrá a las dos de la tarde...”.
Los 45 finalistas del Challenge Tour se han enfrentado hoy a una prueba de fuego, dicho en el tono más literal posible. La impresión era la de que el sol no sólo caía a plomo, sino que también rebotaba en el suelo y volvía a subir como si al pasar por encima de las rejillas del Metro éstas escupieran el calor de una estufa.
La sensación térmica estaba fácilmente por encima de los 40 grados. Es decir, los mejores profesionales del Challenge Tour han vivido hoy algo parecido a lo que podría ser jugar en Madrid en los días más crudos del verano. Para todos aquellos valientes que desafían al astro rey y son capaces de salir a jugar un 16 de julio a las cuatro de la tarde, hemos preguntado hoy a los españoles del Challenge qué se debe hacer para jugar bajo estas condiciones y no morir en el intento.
Nacho Elvira y Borja Virto se prestan encantados a servirnos de guías. Hay tres normas básicas que nadie se debería saltar: cubrirse bien la cabeza, beber agua constantemente y comer. Igual las dos primeras son obvias, pero hay matices que seguro se le escapan al amateur, entre otras cosas porque incluso a los profesionales hay veces que se les pasa y tiene que ser su caddie quien esté al quite. Por ejemplo, hay que beber siempre, en cada hoyo y poco a poco. Y una norma fundamental: nunca hay que esperar a tener sed para darle un sorbo a la botella.
En cuanto a lo de comer, es posible que más de uno se haya sorprendido, ya que es fácil pensar que cuando hace calor lo que pierdes son líquidos y simplemente se trata de reponerlos con agua. Sin embargo, además de líquidos se pierden sales y, por consiguiente, también se va perdiendo energía en cada golpe. La mejor manera de recuperarla es alimentándose, ya sea con fruta, lo ideal, o con alguna barrita energética.
No obstante, lo mejor será escuchar a Elvira y Virto explicándolo en el siguiente vídeo. ¿Saben cuánto han bebido entre ambos en la jornada de hoy? Alrededor de nueve litros de agua... “Y hemos perdido más seguro”, afirma Elvira.
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