Al golf no se puede jugar como tú quieres sino como tú puedes en ese momento. Si se tiene claro que, a pesar de sufrir e intentar abandonar una y cien veces la bolsa de palos, una vez “enganchados”, no habrá fuerza en el mundo que pueda separar el golf de nuestras vidas.
Saliendo del bunker
Cuando el golf se vive con tanta pasión, se disfruta aún más.
A menudo nos obsesionamos con la nutrición o con perfeccionar el swing, pero la ciencia es clara: el sueño es la ba...
No hay un solo elemento que haya influido más en la historia del golf que la bola. La naturaleza y la efectividad d...