Lo cierto es que no ha extrañado la reacción del madrileño Pedro Oriol para concluir bajo par en el Open de Italia. A tenor de las vueltas anteriores, los 74 impactos que asomaron ayer a su tarjeta no podía ser más que un accidente, y el domingo pintaba como la mejor ocasión para demostrarlo.
Lo cierto es que no ha extrañado la reacción del madrileño Pedro Oriol para concluir bajo par en el Open de Italia. A tenor de las vueltas anteriores, los 74 impactos que asomaron ayer a su tarjeta no podía ser más que un accidente, y el domingo pintaba como la mejor ocasión para demostrarlo.
Así que dicho y hecho. Aunque le costó arrancarle al campo su primera anotación, esta llegaba tras unos interminables 8 pares ininterrumpidos, lo que sembraba un cierto desazón entre quienes seguían el partido de Oriol a través del livescoring. Menos mal que el birdie del 9 ponía en marcha la maquinaria para recuperar la vuelta bajo par de días atrás.
Ya en la segunda vuelta, fueron los hoyos 11 y 16 los que restarían golpes a su tarjeta, mientras que en el 13, se vería obligado a sumar un golpe, entregando un resultado de 70 impactos para un total de 277, once bajo par.
La Escuela de la RFGM busca ampliar su equipo con un profesional de atención al cliente para incorporación inmediat...