Desde luego este torneo parece que no va a terminar nunca. Los continuos retrasos y suspensiones están poniendo a prueba la paciencia de los golfistas, y este es un examen que Pedro Oriol está sacando con sobresaliente.
Desde luego este torneo parece que no va a terminar nunca. Los continuos retrasos y suspensiones están poniendo a prueba la paciencia de los golfistas, y este es un examen que Pedro Oriol está sacando con sobresaliente.
Completada por fin la segunda jornada del madrileño, su tarjeta arroja 68 golpes después de cuatro birdies, y un bogey. Ahora toca esperar que acaben los que quedan en el campo y que pueda salir a jugar la tercer vuelta cuanto antes, aunque todo parece indicar que no se librará de una nueva suspensión por falta de luz.
La hierba es la idiosincrasia del golf y las diferentes opciones vienen marcadas por la meteorología local y las ne...