Después de reiniciar el juego, que ayer quedó suspendido por inclemencias del tiempo, la jugadora del RACE no ha podido salvarse de la criba y terminar el que, por el momento, es ya su último torneo en el LPGA Tour.
Después de reiniciar el juego, que ayer quedó suspendido por inclemencias del tiempo, la jugadora del RACE no ha podido salvarse de la criba y terminar el que, por el momento, es ya su último torneo en el LPGA Tour.
La verdad es que la segunda ronda se convirtió en un verdadero pulso contra el bogey que, a medida que iba apareciendo, Marta Sanz intentaba controlarlo a base de birdies. Hasta tres llegó a sacarle al campo de Prattville. Sin embargo, el número de bogeys fue superior y su marcador quedó en 74 golpes.
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