Noticias

La bola te espera

En golf, al contrario que en tenis, pádel, fútbol, béisbol, etc, la bola está inmóvil, esperando que la golpees, con energía, con técnica, con potencia. Pero cuidado, una vez la bola está en el aire, puede acabar en lugares insospechados si no se canaliza esa fuerza al golpearla.

El Alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida en el PROAM del ACCIONA Open de España junto a Javier Botín y Tommy Fleetwood

Casi todos los golfistas tienden a caer en la tentación tan recurrente de querer pegar la bola cada vez más larga con el drive, algo muy natural, pero muy dañino. El jugador debe entender que la distancia se adquiere a través de la experiencia, ya que el swing es cada vez más certero y más natural. La única parte del golf que podemos controlar es nuestro swing.


El swing es sobre todo un movimiento coordinado y equilibrado de todo el cuerpo en torno a un punto fijo. La clave del proceso es el equilibrio, es un movimiento que dura un segundo o dos, pero hay que aprender a realizarlo bien. El balanceo, el giro suave de la cabeza hacia la derecha, que la posición no sea estática, bloqueada o rígida, sino todo lo contrario, que sea un movimiento continuo y fluido. Suave y ligero.



Pero también es uno de los movimientos más antinaturales y complejos que existen, por lo que lo mejor que podemos hacer, es preparar nuestro cuerpo para hacerlo de la forma más exitosa y segura posible. Una buena flexibilidad en las articulaciones nos permitirá tener un swing con un rango de movilidad completo. Una fuerza muscular mayor nos proporcionará un impacto más potente con el que podremos enviar la bola más lejos. Y un equilibrio y coordinación correctos son la clave para el control de los dos elementos anteriores y que sin duda nos ayudarán a tener mayor consistencia y por consiguiente tendremos un mayor porcentaje de acierto para dejar los golpes más cerca de nuestro objetivo. 


Para evitar lesiones, lo ideal sería hacer trabajo en el gimnasio, con ejercicios que combinen todos los componentes necesarios que intervienen en el swing, como la zona del pecho, hombros, columna dorsal, lumbar, codo, muñeca, brazos y piernas.


Si tu swing es más o menos ortodoxo, costará menos repetirlo. Si no lo es, no pasa nada; se repite una y mil veces hasta que se convierta en parte de uno mismo. Que no importe como sea, sino lo que puede hacer por ti.


Compartir en

Más noticias

Eugenio López-Chacarra conquista su 2ª victoria en el DP World Tour.

El madrileño reafirma su brillante progresión en la élite del golf mundial.

Fin de semana de concentración Alevín y Benjamín en La Manga Club.

Una combinación de entrenamiento, competición y formación estratégica para seguir avanzando en el desarrollo deport...

El Open de Extremadura inaugura una nueva Liga WAGR que impulsará el talento ama...

El circuito reunirá a jóvenes golfistas procedentes de diferentes puntos de España y también de Estados Unidos, qui...