Realiza 73 golpes y se encuentra lejos del top ten del WGC Cadillac Championship Gonzalo Fernández Castaño marchaba al par en el día después de ocho hoyos.
Gonzalo Fernández Castaño marchaba al par en el día después de ocho hoyos. Sin embargo, en su tarjeta sólo había apuntado tres pares. Y es que en golf hay muchas maneras de hacer el par. Una de las más desquiciantes es la que protagonizó hoy el jugador madrileño.
Empezó con dos birdies y después encadenó dos bogeys y un doble bogey, una mala racha propiciada por un mal segundo tiro en el hoyo 3. Se marchó al agua desde el centro de la calle. Es decir, hasta el hoyo 6 no hizo su primer par. En este momento, parecía que la vuelta podría dispararse. Pero Gonzalo respiró hondo y consiguió frenar la cuesta abajo.
Un fabuloso eagle en el 8 le devolvía el resultado de tablas con el campo. Hacía otro birdie en el 10 y se ponía bajo par. Una quimera para cualquiera que lo hubiera visto apenas 45 minutos antes. Finalmente, dos bogeys más para finalizar en el 15 y en el 17, lo dejaban sobre par. Total, vuelta de dientes de sierra, una montaña rusa que le ha dejado un mal sabor de boca y muy lejos de los puestos de cabeza. “Me toca otro domingo aburrido en Doral. Uno más”, sentenciaba poco después de firmar la tarjeta.
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