Gilberto Peña, profesional de la RFGM, tenía claro su futuro y no era en un campo de golf, pero una enfermedad le hizo cambiar su actitud, y de deporte.
Encontró el golf, una familia que le apoyaba y un profesional, Federico Cerrada, que le ayudaron a encontrar nuevos objetivos y, sobre todo, a ver la vida de otra manera.
Una manera que no le hiciera daño.
Esta es su historia.
La base de cualquier deporte es su cantera, y en el golf madrileño, esa base es una auténtica maravilla. La Real Fe...
Paula Martín, Paula de Francisco y Andrea Revuelta triunfan en un gran fin de semana en la Liga Universitaria de EE...
El sábado se daban cita 20 clubes sin campo (fin de semana) para jugar la primera cita de la Fase Match Play en Mon...