Es curioso cómo el golf iguala a todos: desde un santo hasta un gánster, todos sufren igual cuando la bola no entra en el hoyo. En un mundo donde Al Capone compraba jueces y policías, el golf fue el único que nunca aceptó sus sobornos. Su hándicap se mantuvo fiel a la realidad: jamás bajó de los 100 golpes.
Al Capone, gran aficionado al golf
La universidad celebrará una jornada de puertas abiertas el próximo 17 de octubre en su campus de Madrid, donde dar...
Alejandro Durrels y José María García Soisa firmaron dos hoyos en 1 seguidos en el mismo hoyo y en el mismo partido
El plazo de inscripción para jugadores no socios termina el martes 13 de octubre a las 18:00 horas