Es curioso cómo el golf iguala a todos: desde un santo hasta un gánster, todos sufren igual cuando la bola no entra en el hoyo. En un mundo donde Al Capone compraba jueces y policías, el golf fue el único que nunca aceptó sus sobornos. Su hándicap se mantuvo fiel a la realidad: jamás bajó de los 100 golpes.
Al Capone, gran aficionado al golf
Paula Martín lidera la clasificación por delante de Andrea Revuelta, mientras que Paula de Francisco ocupa la sépti...
Segunda victoria de la temporada para el madrileño tras su triunfo en el Real Club de Campo Villa de Madrid el pasa...