El abuso de jugar al golf rodeado de paisajes que propician una conexión espiritual, paseos de casi 10 kilómetros (si se juegan 18 hoyos), el olor a hierba fresca, la brisa, la fauna, donde el silencio envuelve nuestro juego, puede hacerse crónico y compulsivo.
Rellenando tarjetas
No están ahí por casualidad. Esas pequeñas líneas que limpias con mimo antes de cada golpe son el resultado de una ...
El próximo 24 de octubre, C.G. La Dehesa acogerá una destacada cita del golf femenino que será prueba valedera para...
Un informe de EY, con el golf como caso de estudio, estima que la rebaja no restaría recaudación